El etalonaje es una parte esencial dentro de la producción artística de piezas audiovisuales de todos los tamaños, tanto es así, que las productoras invierten un buen porcentaje del presupuesto de postproducción en esta área, que más allá de perseguir un objetivo simplemente estético y de armonía visual, como sí lo persigue la corrección de color, por ejemplo, el etalonaje trata de plasmar un mensaje y crear mediante el entorno un eje narrativo sobre el cual transmitir mensajes emocionales y profundidad.
Este es un concepto muy importante, que agrupa una serie no menor de elementos a tener en cuenta y por eso es esencial que como artistas sepamos de qué se trata y cómo impacta en nuestras obras.
¿Qué es el etalonaje?
El etalonaje, también conocido como color grading, es una técnica o proceso creativo que se aplica en las producciones audiovisuales y que es posterior al ajuste de color, que tiene como objetivo forjar una estética visual concreta en diferentes secuencias o clips mediante el ajuste de los colores de las escenas, para que estas puedan influenciar y a veces construir una narrativa concreta.
Dicho de otro modo, es el planteamiento de modificaciones en el color de los escenarios de manera digital, para que la película o vídeo transmita de mejor manera la narrativa de la historia.
Este proceso da coherencia a los escenarios y ayuda a los espectadores a penetrar más allá de lo que se percibe a simple vista en la actuación de los personajes, sumergiéndolos en una atmósfera concreta, ayudándoles a percibir las emociones, tensiones y contextos de las escenas.
El etalonaje, como mencionábamos al inicio, suele ser el punto más importante en la inversión de postproducción de cualquier serie o película, llevándose a cabo casi exclusivamente a nivel digital.
¿Para qué sirve el etalonaje?
Un poco ligado con lo que ya hemos hablado, podemos resumir que el etalonaje sirve para crear estéticas visuales y narrativas concretas y coherentes con el punto en el que se encuentra la historia dentro de las diferentes escenas que conforman a una película o cortometraje.
Es la herramienta que conecta al espectador con el ambiente y mediante el cual se transmite un mensaje, usualmente emocional.
Si se realiza correctamente, el etalonaje de una historia bien logrado es capaz de atraer más al público, sumergirlos en las tristezas y la melancolía de una escena, en la alegría y el romance de otras y en el éxtasis de las aventuras.
Es una forma, si no la única, de aprovechar los colores como otro agente de información más, del cual disfrutar en una obra.
Importancia del etalonaje en la producción obras audiovisuales
Incluso en esas obras, en donde creemos que las tomas son completamente naturales o que apenas se perciben los ajustes de color, descubriremos que, en realidad, se ha decidido previamente ese juego de luces, de intensidades y de colores para que se transmitiera precisamente eso, naturalidad.
El etalonaje es capaz de causar un impacto emocional concreto en la audiencia que, cuando coincide con la narrativa de la historia, conmueve y estimula los sentidos.
En obras muy complejas y profundas, con muchos personajes bien logrados, el etalonaje puede incluso considerar colores y configuraciones concretas para que coincidan con la visión que los personajes tienen del mundo, haciendo que las obras sean más fáciles de entender a simple vista.
La importancia de este proceso consiste, precisamente en esto, en conmover al público y hacerle conectar con la narrativa a través del color.
El proceso de etalonaje
Cada productora y artista tiene su propia forma de llevar a cabo el proceso de etalonaje, así como el ajuste de color y todo lo referente a la postproducción de una obra. Sin embargo, teniendo en cuenta todo lo que se debe hacer para conseguir una coherencia narrativa desde este enfoque, podemos dividir el proceso en las siguientes fases, en general:
Correcciones primarias
Las correcciones primarias son todas aquellas que solemos llamar correcciones de color. Es decir, se centran exclusivamente en lo estético, garantizando que la obra tenga una calidad de color profesional y muy bien lograda a nivel de cine, series o cortometrajes, según sea el estándar de calidad.
En esta etapa tienen lugar los balances de blancos para evitar las dominancias no deseadas, ajustar la exposición para controlar efectos de luminosidad no deseados, mejorar los contrastes entre las zonas claras y oscuras de la escena y, finalmente, aplicar una saturación adecuada.
Correcciones secundarias
Las correcciones secundarias son aquellas destinadas a hacer los ajustes específicos de las escenas, que tienen más que ver con las correcciones profesionales y, ahora sí, con la narrativa.
Usualmente, los artistas y profesionales en la edición de obras se reúnen con los expertos en guión y dirección de la obra para coordinar las emociones y la cadencia visual de las escenas.
El profesional audiovisual entonces, aplica filtros y máscaras especialmente dirigidas a objetos en concreto dentro de la escena, para hacer ajustes de color específicos, con el objetivo de transmitir una emoción en particular o crear un ambiente narrativo muy logrado.
Ajustes finos de consistencia y continuidad
Los ajustes finos en la continuidad y la consistencia tienen como objetivo analizar los saltos de clips, para garantizar que las configuraciones generales que se han aplicado en una escena en concreto, no afecten ni narrativamente ni estéticamente otras escenas.
Es decir, ya que creamos un universo visual narrativo, queremos mantenerlo y que este evolucione de manera fluida a lo largo de la obra.
En este sentido, evitaremos cualquier cambio brusco, no deseado e inconsistencias entre los saltos de un escenario a otro.
Revisión
El etalonaje incluye un proceso exhaustivo de revisión general, en donde los guionistas, directores y el equipo creativo en general, evalúan el desarrollo de la historia que se ha trabajado, exclusivamente desde el punto visual, tratando de afinar ese efecto emocional que hay detrás de los colores, del escenario, del entorno… Para comprobar que, efectivamente, las modificaciones generales y específicas van acorde con la narrativa.
Muchas veces se dice que es este proceso el encargado de que las obras de gran envergadura puedan causar el impacto necesario en la audiencia, más allá de que tengan una historia relativamente débil.
Eso sí, no se intenta decir que este proceso de postproducción digital pasa sobre otros. Todo lo contrario, se intenta recalcar que el etalonaje y la corrección de color en general es tan importante en la historia como lo puede llegar a ser la narrativa, los actores y la escenografía, ya que es este elemento el que une todo para que el público reciba la carga emocional correcta en cada escenario.